domingo, 20 de abril de 2014

EL RESULTADO DE LAS GUARIMBAS: LA OPOSICIÓN SE DIVIDE Y PELEA ENTRE “MODERADOS Y RADICALES”

LO QUE ESTA OCURRIENDO EN LA OPOSICIÓN, SON LAS CONSECUENCIAS DE LA AUSENCIA DE UNA DIRECCIÓN  COLECTIVA Y LA FALTA DE UN PROGRAMA POLÍTICO, MAS ALLÁ DEL HECHO ELECTORAL, LO QUE ABRE ESPACIOS A LAS PROPUESTAS VIOLENTAS, QUIENES CUENTAN CON MUCHOS RECURSOS Y APOYO MEDIÁTICO.

DEBEMOS TENER PRESENTES, QUE A LOS ESTUDIANTES LOS ESTÁN USANDO Y LOS QUE MANDAN EN LAS PROTESTAS, SON GENTE DEL HAMPA COMÚN Y PARAMILITARES, PAGADOS INCLUSO CON DROGAS.
Panorama 
El tema del diálogo con el Gobierno desató diferencias internas en la MUD y desnudó la división de criterios que existe en su dirigencia entre “los moderados” y “los radicales”.


Los primeros defienden que “hay que sentarse conversar”, con algunas condiciones de por medio, de hecho ya dieron el primer paso cuando asistieron al encuentro en Miraflores; y los segundos, que además continuar acompañando las protestas de calle, exigen la renuncia del presidente Maduro, la autonomía de los poderes públicos, el desarme de supuestos grupos paramilitares y la liberación presos políticos.

Uno de los que ha llamado a la ponderación en la oposición es el gobernador de Lara, Henri Falcón. Sostiene que es “natural que existan factores integrantes de la MUD negados a dialogar como (VP, ABP y ProVe)”, exige respeto para quienes creen que “el diálogo es el camino, pues aceptar dialogar “no significa claudicar, sino un acto de responsabilidad, madurez y racionalidad política”.


Otros de los que también le apuesta a dialogar es Henry Ramos Allup, secretario de AD. “Hay gente de lado y lado que atenta contra el diálogo”, ha dicho.

Recientemente aseguró que “hay sectores en la oposición que dicen que si nosotros nos reunimos con el Gobierno son unos traidores, y hay gente del lado del Gobierno que dice que si se reúnen con nosotros sería traicionar la memoria de (Hugo) Chávez. Son estos sectores radicalizados los que afectan una planificación del diálogo”.

El ala representada por Voluntad Popular, cuyo coordinador nacional Leopoldo López se encuentra detenido al entregarse a la justicia; la exdiputada María Corina Machado, el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, visto por algunos como “los radicales” insisten en desechar cualquier acercamiento, a menos que sean aceptadas sus condiciones.

“Vamos al diálogo, pero diálogo en la calle con un pueblo luchando pacíficamente por su libertad, un diálogo con garantía”, defiende Ledezma

Mientras que Machado sostiene: “Creo en un diálogo que nos lleve a la transición democrática, en condiciones de igual entre las partes e incluyendo a todos los sectores del país. La protesta pacífica es un derecho al que no vamos a renunciar. No aceptamos un diálogo que pretenda desmovilizarla”.

Para el periodista y analista político, Vladimir Villegas, “la oposición tiene el reto de definir su rumbo. Entre todos tendrán que buscar la manera de ponerle fin a esta diatriba o falta de decisión” en temas como el diálogo.

“La mayoría ha optado ir por el diálogo, pero eso no significa la entrega de sus principios, ni de claudicar, ni bajar la cabeza, ni renunciar a sus postulados como para exigir sus reivindicaciones y mantener la posición de ir por los caminos democráticos”, aclara.

Señala que no puede ser que “un grupo pequeño radicalizado, aunque tenga mucho poderío económico, pretenda desviar un camino para tratar de ganarse democrática el favor popular” por lo que tiene que valorar bien si ese deslinde tiene que hacerse ahora o después, “mientras tarde más caro va a ser”, apunta Villegas.

“La oposición tiene que hacer un deslinde entre un Sicad I a precio de 11 o un deslinde a precio Sicad II, tiene que escoger, pero tiene que pagar un costo, siempre es mucho más sano deslastrarse de los factores más radicales para tener una línea política más coherente”.

El sociólogo Leoncio Pinto define la situación de la MUD como dos estrategias distintas: “La que viene siguiendo Primero Justicia, liderada por Henrique Capriles, que creen en la necesidad de construir lentamente una mayoría que permita derrotar al Gobierno en un proceso electoral; en cambio, la que encabezan López, Machado y Ledezma, propone una salida a corto plazo del presidente Maduro por lo que durante estos días estarán con una pirotecnia verbal tratando de deslegitimar lo que ya se ha comenzado”.

“La MUD es un acuerdo electoral, más no una unidad política y en este momento está a prueba (...) porque es una lucha por el liderazgo al interior de la oposición”, aduce Pinto.

Jesús Hernández Godoy, politólogo, sostiene que “hay radicalismos de parte y parte (Gobierno y oposición)”. 

Sin embargo, en el caso de la oposición es “un grupo variopinto que representa a diferentes intereses (...) por lo que es natural que haya radicalismos. 

“Lo más peligroso que puede ocurrir es que el diálogo quede en palabras provocando que los radicales se afiancen”.

En manos de la dirigencia queda el camino a tomar, como lo señaló Villegas. Hoy se sientan nuevamente con el Gobierno siguiendo, incluso, la agenda propuesta por el secretario ejecutivo de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo, mientras tanto el otro sector sigue en la calle con la protesta activa, focalizada en el este de Caracas. 

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