viernes, 29 de mayo de 2015

VENEZUELA LLAMÓ EN LA ONU AL USO Y TRATAMIENTO RESPONSABLE DE LA INFORMACIÓN EN LOS MEDIOS

Prensa MPPRE |.- El embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas, Rafael Ramírez, ratificó la importancia de que el ejercicio del periodismo en estos escenarios se ejerza con imparcialidad y responsabilidad.


Asimismo, condenó las agresiones de las que han sido parte muchos profesionales de la comunicación social por parte de grupos terroristas en África y el Medio Oriente.

El debate estuvo conducido por el ministro de Relaciones Exteriores de Lituania, Linas Linkevičius, y contó con la presencia del vicesecretario general de la ONU, Jan Eliasson; del secretario general de Reporteros Sin Fronteras, Christopher Deloire; y la representante de la Fundación Daniel Pearl, Marianne Pearl.

“Los periodistas en conflictos armados corren importantes riesgos al denunciar las atrocidades perpetradas por las partes en conflicto, lo que los convierte, en algunas ocasiones, en objetivos militares de los actores no estatales y estatales, en violación del derecho internacional humanitario. Durante los 51 días de la agresión militar israelí en la Franja de Gaza en el 2014, en el que fallecieron 2220 civiles, 17 de ellos fueron periodistas, 16 palestinos y un fotógrafo italiano”, destacó Ramírez durante su intervención.

De igual manera, el diplomático hizo referencia a que el Derecho Internacional Humanitario es una herramienta amplia para garantizar el ejercicio del periodismo en situaciones de conflicto armado, e instó a su plena aplicación.

“La República Bolivariana de Venezuela condena de la manera más firme los actos de violencia en contra de los periodistas que cubren los conflictos armados, y llama a que se dé plena observancia al Derecho Internacional Humanitario que les ampara como civiles, conforme a los establecido en el Tercer Convenio de Ginebra”.

Además, Ramírez indicó que la mayor cantidad de la información difundida a escala planetaria es manejada en 80 % por siete grandes empresas de comunicación, y estableció una diferencia entre los periodistas y las corporaciones mediáticas

“Queremos establecer una clara diferencia entre los periodistas y las corporaciones mediáticas. Nosotros reivindicamos el trabajo honesto, abnegado y peligroso de los profesionales del periodismo que en situaciones de conflicto arriesgan su vida por el derecho y el deber de informar”, expresó Ramírez.

A propósito de esta afirmación, señaló las dificultades para garantizar el equilibrio informativo, sobre todo en las zonas en conflicto armado, donde existen potencias involucradas de manera política o militar y condenó los actos de violencia contra los profesionales de la comunicación.

Durante este debate abierto fue aprobada por unanimidad, la Resolución 2222, propuesta por la presidencia lituana del Consejo de Seguridad en mayo, relativa a la protección de los periodistas y personal asociado en conflictos armados.

La Convención de Ginebra relativa al Derecho Internacional Humanitario, también conocido como “Derecho de Guerra”, establece el artículo 4 de su Tercer Convenio y en el Artículo 79 de su Protocolo Adicional Primero, la protección a los profesionales de la comunicación en conflictos armados, dándole la categoría de civiles, y, adicionalmente, la “Corresponsal de Guerra” en el caso de ser acreditado por una de las partes en el conflicto.

A continuación el discurso del embajador Rafael Ramírez en ocasión del Debate Abierto sobre protección de civiles, enfocado en periodistas en conflictos armados, que tuvo lugar en el Consejo de Seguridad este miércoles 27 de mayo:
Señor Presidente,

Agradecemos a Lituania, representada por su Ministro de Relaciones Exteriores, el Señor Linas Linkevičius, por la organización de este Debate Abierto relativo a la protección de periodistas en conflictos armados, así como las exposiciones del Vicesecretario General de las Naciones Unidas, Señor Jan Eliasson, del Señor Christopher Deloire, Secretario General de Reporteros Sin Fronteras y la Señora. Marianne Pearl, Representante de la Fundación Daniel Pearl.

La República Bolivariana de Venezuela condena de la manera más firme los actos de violencia en contra de los periodistas que cubren los conflictos armados, y llama a que se dé plena observancia al Derecho Internacional Humanitario que les ampara como civiles, conforme a los establecido en el Tercer Convenio de Ginebra.

En los últimos años, particularmente con la proliferación y el fortalecimiento de los grupos terroristas en distintas regiones del Medio Oriente y África, hemos sido testigos de cómo el ejercicio del periodismo se ha vuelto más peligroso, cobrándose la vida de muchos y, en algunos casos, con tal brutalidad que han servido para infundir temor. Sólo basta recordar la perversidad de las decapitaciones del ISIS y su sadismo mediático para comprender el peligro a los que se enfrenta la humanidad, incluidos los periodistas.

Esta práctica es una realidad que lamentamos y repudiamos por lo que abogamos para que los responsables de tan abominables actos sean llevados ante la justicia.

Los periodistas en conflictos armados corren importantes riesgos al denunciar las atrocidades perpetradas por las partes en conflicto, lo que los convierte, en algunas ocasiones, en objetivos militares de los actores no estatales y estatales, en violación del derecho internacional humanitario. Durante los 51 días de la agresión militar israelí en la Franja de Gaza en el 2014, en el que fallecieron 2220 civiles, 17 de ellos fueron periodistas, 16 palestinos y un fotógrafo italiano.

La Resolución 1738, aprobada por este Consejo en 2006, constituye un aporte al tratamiento de este asunto en el ámbito de la protección de civiles, incluyendo los periodistas. No obstante, reiteramos que el Consejo de Seguridad debe enfocar sus discusiones en los mandatos que le ha establecido la Carta de las Naciones Unidas, relativos al mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, y no abarcar ámbitos de acción que corresponden a otros instancias de esta organización y a los Estados Miembros.

Consideramos que el derecho internacional humanitario establece una plataforma apropiada para la protección de los profesionales del periodismo en conflictos armados, en su condición de civiles.

Nuestro país continuará abogando de manera incansable por la construcción de un entorno democrático en el ejercicio del periodismo con orientación al servicio social, denunciando la manipulación informativa y exaltando la ética y la responsabilidad de la comunicación como uno de los fundamentos indispensables para alcanzar un mundo de paz. En este sentido, la protección del periodista es nuestra prioridad.

Venezuela reafirma la posición expresada por el Movimiento de Países No Alineados en su reunión Ministerial de Argelia, en mayo de 2014, donde hace un llamado al uso y tratamiento responsable de la información por parte de los medios de comunicación de acuerdo con los códigos de conducta y ética profesional en todas sus formas.

Es de recordar que el mundo ha vivido tristes episodios como el de Ruanda, donde el uso irresponsable y políticamente motivado de los medios de comunicación alimentó el odio a gran escala en contra de otros grupos étnicos. Allí se utilizó a la radio como instrumento para acelerar el genocidio contra los tutsis bajo argumentos falaces y discriminatorios que sólo incrementaron la lógica de la muerte.

En 1980, la UNESCO publicó el informe “Voces Múltiples, un solo mundo”, también conocido como Informe McBride, en el que se indicaron los elementos básicos para la creación de un Nuevo Orden Mundial de la Comunicación y la Información, cuyas recomendaciones siguen hoy más vigentes que nunca. Entre ellas, destacan: apego a los principios éticos, a los hechos y a la transmisión de la verdad aún por encima de los intereses de los dueños de los medios de comunicación, los cuales están más guiados por intereses económicos y políticos, antes que por el honor a la responsabilidad de informar.

Es de señalar que 7 corporaciones a nivel mundial controlan más del 80% de las comunicaciones que se distribuyen a nivel planetario. Siendo así, resulta muy difícil la distribución equilibrada de la información, más aún en zonas de conflicto, en los que los intereses de las corporaciones mediáticas responden o coinciden con los de las grandes potencias involucradas política o militarmente en el conflicto.

En la historia reciente, las corporaciones mediáticas han distorsionado la realidad de manera clara al hacer uso tendencioso de los hechos con el fin de direccionar la opinión pública en favor de los intereses políticos y militares de algunos países. Recordemos el manejo turbio dado al caso de Irak y su expediente de armas de destrucción masiva, el cual el tiempo demostró inexistente, y el papel desempeñado por tales corporaciones para justificar la invasión contra ese país en el 2003. Lamentablemente, dicha práctica no ha cambiado. Hoy se siguen repitiendo los mismos patrones de desinformación en el tratamiento de los conflictos que aquejan al Medio Oriente y África.

Queremos establecer una clara diferencia entre los periodistas y las corporaciones mediáticas. Nosotros reivindicamos el trabajo honesto, abnegado y peligroso de los profesionales del periodismo que en situaciones de conflicto arriesgan su vida por el derecho y el deber de informar.

Finalmente, la labor de los periodistas en zonas de conflicto armado resulta clave para aproximarse al desarrollo de los acontecimientos en la que vida de los civiles queda sujeta a las acciones de los actores armados. El periodismo está llamado a contribuir con la verdad en la construcción de un mundo de paz. La sociedad necesita un ejercicio equilibrado e imparcial del periodismo. Nosotros debemos proteger y garantizar la integridad física y la vida del periodista para el cabal cumplimiento de su tarea.

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