martes, 9 de junio de 2015

LA REVANCHA DE MONSIEUR PÉCAUT Por ANNCOL

El “colombianólogo” francés Daniel Pécaut, quien hizo su fama y fortuna, escribiendo libros promoviendo el silencio de “la verdad oficial” del régimen bipartidista liberal-conservador surgido del “pacto de silencio de 300 mil muertos” de Lleras Camargo y Laureano Gómez en 1957, conocido como el Frente Nacional del Estado de Sitio, y promocionando activamente con sus aventajados discípulos Pizarro Leóngomez y Gonzalo Sánchez; la matriz ideológica y mediática de su empirismo cartesiano, de que el conflicto colombiano no era una contradicción social y armada, sino una “guerra subversiva contra la sociedad”.


Ahora masticando la frustración porque las originales tesis sociológicas de su informe en la Comisión Histórica del conflicto de la Habana (10.02.2015) fueron desenmascaradas como pura ideología, rebatidas, superadas y tiradas al bote de la basura, por la contundencia de los otros informes que develaron concretamente la VERDAD de la participación directa del Imperialismo yanqui y del Estado colombiano con su clase dominante y dirigente, en la génesis, desarrollo y ejecución, en los últimos 70 años, de la guerra sucia de baja intensidad y el Terror del Estado contra el pueblo colombiano.

Y remordido también, porque las tesis dominantes y el dogma oficial irrebatibles en los estudios sociales, sustentadas por su apreciado alumno Pizarro Leóngomez, no pasaron de ser un sancocho criollo, una mezcolanza ecléctica llamada “relatoría”, o , de que su protegido Sr. Gonzalo Sánchez, director del Centro de Memoria Histórica “Oficial”, no ha sido considerado como la “Verdad” revelada del conflicto interno colombiano, sino lo contrario, un intento gubernamental para seguir dominando y controlando la “Verdad Oficial” sobre lo ocurrido en estos 70 años de guerra contrainsurgente; ha pasado de desprestigiar los informes de la Comisión Histórica citada (todos son malos menos yo) y a despreciar y demeritar el otro paso fundamental dado en la mesa de la Habana, con el “acuerdo político” alcanzado entre el Estado colombiano y las FARC-EP para la conformación de una Comisión de la Verdad, que permita llegar a la verdad real o verdadera, sobre lo ocurrido durante la terrorífica guerra contrainsurgente colombo-yanqui de 70 años de duración, la cual por pura dialéctica, de ser beneficiosa para los negocios, ha pasado a convertirse en perjudicial para la expansión del capital financiero trasnacional agrario y minero en la región.

Toda la maraña ideológica y política vertida por Monsieur Pécaut en sus conocidos libros sobre el orden y la violencia, y “ las décadas de política colombiana”; los responsables objetivos y reales del asesinato de Jorge Eliecer Gaitán y el bogotazo; los responsables de la violencia bipartidista liberal conservadora; del Frente Nacional del Estado de Sitio permanente; los bombardeos sobre la república comunista de Marquetalia ordenados por el gamonal caucano Guillermo León Valencia, quien gobernaba desde el burdel de Blanquita Varón, incitados por la familia de Laureano Gómez; el decreto de oficialización del paramilitarismo junto con el fraude electoral de Lleras Restrepo para imponer a Pastrana Borrero; la Seguridad Nacional y la corrupción bajada a sus justas proporciones así como la bonanza marimbera y luego de la cocaína en el gobierno de Turbay Ayala; los miles de muertos de la represión indiscriminada al paro nacional de 1977 por el gobierno de López Michelsen; y el horroroso largo etcétera que le sigue a continuación, que está oculto en los múltiples archivos gubernamentales y muy seguramente serán develados por esta Comisión de la Verdad, claro que hacen temer al gran ocultador y maquillador oficial del “establecimiento” Monsieur Pécaut.

Ahora para tratar de “negriar” aún más al gato pardo oficial, se pretende inducir un debate mediático artificioso y abstracto sobre el termino Verdad, tan estimado por los escolásticos y leguleyos santanderistas gobernantes, diciendo que la única verdad es Dios. Que lo demás serán solo aproximaciones a ciertos pecados veniales cometidos por pecadores arrepentidos y además, como decía el rey Salomón “no hay nada nuevo bajo el sol”. Es lo que dice Monsieur Pécaut como es usual, al confundir intencionalmente Conocimiento con Verdad:

“Pregunta:¿Por qué no será tan novedoso lo que se conozca en esa Comisión de la Verdad?

– Porque desde hace tiempo se ha investigado mucho de lo que ha sucedido. El Centro de Memoria Histórica tiene acumulado un conocimiento, como no lo hubo en ningún país de América Latina cuando terminaron sus conflictos o las dictaduras”, responde Pécaut.

O esta otra joya de su típica y consabida descontextualización mentirosa:

Pregunta: El gobierno y las Farc anunciaron que era una comisión que iba a durar tres años después de firmado el acuerdo. ¿Es un buen tiempo?

– Es mucho tiempo y además su conformación depende de un acuerdo previo en La Habana. La paradoja es que, a pesar de que se mantenga el conflicto, Colombia vive en un proceso de posconflicto desde hace 10 años”, responde Pécaut.

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