domingo, 24 de mayo de 2015

TURBAS ISRAELÍES CELEBRAN EL "DÍA DE JERUSALÉN" CON ACTOS DE VANDALISMO CONTRA LOS PALESTINOS EN LA CIUDAD VIEJA

LOS JUDÍOS SIONISTAS ACTÚAN IGUAL QUE LAS TURBAS NAZIS DE LA ALEMANIA DE HITLER. NO HAY DIFERENCIA ENTRE UN SIONISTA Y UN NAZI; LES ENCANTAN LOS GHETOS COMO EL DE LA FRANJA DE GAZA LAS GUERRAS DE EXTERMINIO COMO LA QUE ADELANTA ISRAEL CONTRA PUEBLO PALESTINO. 
El domingo [17 de mayo de 2015] miles de jóvenes israelíes, muchos de ellos niños, irrumpieron violentamente en la Ciudad Vieja del Jerusalén ocupado coreando "Muerte a los árabes" y otros eslóganes racistas y anti musulmanes.

Algunos atacaron a periodistas y a quienes pasaban por allí, y golpearon las persianas de las tiendas palestinas a las que se había obligado a cerrar a medio día.

La marcha de esta muchedumbre fue el punto culminante del "Día de Jerusalén", un día de fiesta nacional en Israel para celebrar la ocupación de la parte oriental de la ciudad en 1967. Las milicias sionistas llevaron a cabo una limpieza étnica y se apropiaron del sector occidental de Jerusalén en 1948.

De acuerdo con el Derecho Internacional, la pretendida anexión de Jerusalén por parte de Israel tras la conquista de 1967 es nula y carece de validez, y no está reconocida por ningún país del mundo.

Cantos racistas

Las escenas violentas del domingo empezaron cuando las fuerzas de ocupación permitieron a un enorme número de judíos israelíes religiosos y nacionalistas llegar hasta la zona de la Puerta de Damasco al caer la tarde.

Se trata de una de las puertas que da entrada a la Ciudad Vieja amurallada, en cuyas inmediaciones se celebraba un mercado grande y bullicioso al que acudían los palestinos de los pueblos de alrededor hasta que Israel hizo casi imposible el acceso a la ciudad para millones de palestinos de Cisjordania.

Grupos de hombres jóvenes y chicos se agruparon en círculos, cantando y bailando.

El ambiente cambió rápidamente para dar paso a una turba furiosa, que primero se volvió contra dos mujeres que sostenían una bandera palestina y luego, con cada vez mayor frecuencia y de forma indiscriminada, contra transeúntes palestinos y periodistas, según Charlotte Silver de The Electronic Intifada, que informó desde el lugar de los hechos.

Haaretz publicó un vídeo de una muchedumbre atacando a un equipo de televisión jordano y The Times of Israel grabó a jóvenes israelíes acosando a una periodista e impidiéndole dirigirse a su camarógrafo.

Muchos cantaban versos de la Biblia con estilos de música populares, a menudo adornados o modificados para justificar que los israelíes gobiernen sobre los palestinos. Entre el montón de eslóganes racistas estaba: "Un judío es un alma, un árabe es un hijo de puta".

La naturaleza desenfrenada, sostenida y generalizada de la virulencia racista quedó recogida en una gran cantidad de imágenes de video obtenidas por The Electronic Intifada, una pequeña muestra de las cuales se incluye en este artículo. El video que sigue, grabado por una persona que reside en Jerusalén conocida como Zalameh, permite percibir la mezcla de extremismo judío y racismo absoluto exhibidos:
En él puede verse también cómo son agredidas verbalmente dos mujeres que portan una bandera palestina.

La Policía Fronteriza israelí a caballo, armada con bombas ensordecedoras y fusiles, impidió a la mayoría de los palestinos acercarse a la zona de la Puerta de Damasco. La Policía vigilaba a la multitud, preparada para intervenir cuando un grupo de manifestantes atacara a alguien, declaró Silver.

"Que se mueran todos"

En este otro video varios jóvenes que hablaron con Silver hacen comentarios racistas virulentos. Uno cuenta que han venido a celebrar la "liberación de Jerusalén de palestinos", otros se meten en la conversación diciendo "que se borre su recuerdo".

"Que se mueran hoy todos, todos juntos", interrumpe otro. Un niño afirma repetidamente que Jerusalén fue "liberada" de "los burros".

Expresiones parecidas fueron coreadas por la muchedumbre durante todo el día.

La experta israelí Dena Shunra señala que la maldición que deseaba que el nombre o el recuerdo de alguien se borrasen era empleada contra enemigos tan despreciables como Adolf Hitler; su uso por los jóvenes israelíes contra los palestinos es un indicador de los niveles extremos de odio.

Aunque resulta profundamente inquietante, no se puede responsabilizar a los niños de verter esas opiniones. Sin embargo, la gran cantidad de ellos que participaron en la marcha del odio pone de manifiesto el adoctrinamiento sistemático y la incitación contra los palestinos a la que están expuestos los jóvenes israelíes.

Mujeres judías como "mercancías" judías
Los manifestantes entraron luego en la Ciudad Vieja, corriendo cuesta abajo por las estrechas calles que habitualmente llenan los dueños de los negocios y los clientes palestinos.

Miembros del grupo anti mestizaje Lehava, algunos aparentemente muy jóvenes, también participaron en la marcha, gritando: "Árabes tened cuidado – mi hermana no es una mercancía abandonada" (ver el video al comienzo de estas líneas).

También corearon: "Chicas de Israel, para la nación de Israel [los judíos]".

Estos son avisos a los hombres palestinos para que se mantengan alejados de las mujeres judías, a las cuales se designa como propiedad de la que solo pueden disponer los hombres judíos.

Odio religioso
A esos mismos manifestantes se les puede escuchar cantando "Kahane vive todavía" con la música de una canción popular religiosa-nacionalista, "Nuestro padre vive todavía", en referencia a Abraham.

Meir Kahane, el rabino asesinado en Brooklyn que fundó la Liga de Defensa Judía, es así elevado casi al nivel de un patriarca bíblico.

Kahane también fundó Kach, una organización tan racista y extremista que fue ilegalizada incluso en Israel y clasificada como grupo terrorista.

Se le recuerda sobre todo por reivindicar la expulsión de todos los palestinos de las tierras ocupadas por Israel.

También pueden oírse voces gritando que el profeta musulmán Mahoma era un "marica" y un "hijo de puta".

Las expresiones de odio virulento, incluso genocida, hacia los palestinos recuerdan las marchas "Muerte a los árabes" que hubo en la ciudad, las cuales terminaron con el secuestro y asesinato del adolescente palestino Muhammad Abu Khudair, quemado vivo el pasado mes de julio.

Derribar las mezquitas de Jerusalén
Los grupos extremistas judíos repartieron octavillas exigiendo que el Gobierno israelí demoliera la mezquita al-Aqsa y la Cúpula de la Roca para construir en su lugar el Tercer Templo judío.

La destrucción de la mezquita de al-Aqsa, uno de los lugares sagrados para los musulmanes, es un objetivo largamente perseguido por algunas organizaciones israelíes apoyadas y financiadas por el propio Gobierno.

La octavilla recogida en la marcha del domingo dice:

En honor del Día de Jerusalén, exigimos al Gobierno de Israel: echar abajo las mezquitas situadas en el Monte del Templo para poder construir el Templo y renovar la ofrenda de los sacrificios.

Está firmada por una organización llamada "Volver al Monte [del Templo]".

El ambiente de intenso odio y chovinismo religioso-nacionalista sin duda fue alentado por una declaración del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en la que afirmaba: "Jerusalén siempre fue la capital del pueblo judío y de ningún otro pueblo".

La marcha terminó en una manifestación masiva frente al Muro Occidental que, entre otras figuras gubernamentales, contó con la presencia del ministro de Educación Naftali Bennett, líder del partido "Hogar Judío" (Habayit Hayehudi).

[Nota: Quiero expresar mi agradecimiento a Dena Shunra por su trabajo de traducción y análisis.]

Ali Abunimah es cofundador de The Electronic Intifada y autor de The Battle for Justice in Palestine, publicado por Haymarket Books.


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